¿Que es un CLARETE?

Copa de clarete de Cigales sobre mesa de madera

EL CLARETE DE CIGALES

Vamos a hablar de el vino que Castilla lleva mil años guardando en la piel de la uva

¿Qué es exactamente un clarete?

Empecemos por aclarar la duda que más se repite en cualquier cata: el clarete no es un rosado con otro nombre, aunque la ley europea los meta en el mismo cajón desde 2011.

La diferencia está en cómo se elabora, no en el color que se ve a simple vista:

  • El rosado se elabora casi como un vino blanco: el mosto pasa muy poco tiempo en contacto con los hollejos (la piel de la uva), así que apenas roba color y estructura.
  • El clarete se elabora como si fuera un tinto, pero partiendo de una mezcla de uva tinta y uva blanca —en Cigales, fundamentalmente tempranillo con verdejo, albillo o viura— que fermentan juntas, con las pieles, durante un tiempo breve. Esa maceración con hollejo le da su carácter: más cuerpo, algo de tanino, un color entre fresa y piel de cebolla, y una textura que ningún rosado «de manual» consigue.

Dicho de otro modo: el clarete es un tinto que decidió vestirse de rosa. Y esa vocación tintorera es precisamente lo que lo hace tan versátil en la mesa.

Cigales es, con permiso de La Rioja, la cuna histórica de este estilo en España. Su tradición vitivinícola se remonta al siglo X, y su fama cruzó fronteras cuando la filoxera arrasó los viñedos franceses a finales del XIX: mientras Europa se quedaba sin vino, Cigales seguía produciendo, y sus claretes llegaron a exportarse hasta Burdeos. La Denominación de Origen se constituyó oficialmente en 1991, aunque el oficio viene de mucho antes.

La tierra y el clima: por qué cada añada sabe distinto

Aquí está el corazón sensorial del clarete de Cigales, y por eso merece la pena pararse a mirar el terruño con calma.

El suelo

Los viñedos de Cigales se asientan sobre sedimentos del Mioceno: arenas, calizas y gredas yesíferas que reposan sobre arcillas y margas. Es un suelo pobre, con poca materia orgánica, y con un contenido en caliza que varía muchísimo de un municipio a otro —apenas un 1% en algunas zonas cercanas al Pisuerga, hasta un 35% en Valoria la Buena—. Esa pobreza mineral es una bendición encubierta: obliga a la vid a hundir sus raíces, y ese esfuerzo se traduce en uvas de menor rendimiento pero de mayor concentración aromática.

El clima

Continental extremo, con inviernos duros y veranos de calor seco, y —esto es lo decisivo— una oscilación térmica muy marcada entre el día y la noche. Los viñedos, muchos a 750 metros de altitud, viven jornadas de calor que maduran el azúcar y noches frescas que frenan la pérdida de acidez. El resultado es una uva que llega a la bodega con un equilibrio envidiable entre grado, acidez y aroma.

Cómo se expresa la uva cada año

Un clarete de Cigales nunca es idéntico a sí mismo de una añada a otra, y ese es parte del encanto de beberlo con atención:

  • Añadas cálidas y secas: la tempranillo madura antes y aporta más cuerpo, notas de fruta roja madura (fresa, cereza) y un color algo más intenso, casi salmón oscuro.
  • Añadas frescas o lluviosas en primavera: la uva conserva más acidez y los aromas se vuelven más florales y cítricos, con un clarete más pálido y «nervioso» en boca.
  • Cepas viejas: muy presentes en la zona (algunas centenarias), amortiguan estos vaivenes climáticos gracias a sus raíces profundas, dando vinos con más matices, algo de complejidad terrosa y una textura más sedosa.

Análisis sensorial: lo que vas a encontrar en la copa

Primer apartado

FasePercepción
VistaRosa fresa a piel de cebolla, con reflejos violáceos de joven. Capa media-alta, más cargada que un rosado convencional.
NarizFruta roja fresca (fresa, frambuesa, grosella), matices florales y, en suelos más calizos, un toque mineral casi a piedra mojada.
BocaEntrada fresca y golosa, con cuerpo y tanino sutil —su ADN de tinto—. Final persistente, afrutado, de acidez viva.

Maridajes ideales

Gracias a ese carácter «tinto con alma fresca», el clarete de Cigales es de los vinos más versátiles en la mesa castellana:

  • Cochinillo y cordero asado — su acidez y ligero tanino cortan la grasa sin pelear con el sabor.
  • Embutidos y quesos curados de la zona — el clásico maridaje de toda la vida en Castilla.
  • Legumbres castellanas (lentejas, garbanzos con chorizo) — el cuerpo del clarete aguanta perfectamente estos platos de cuchara.
  • Pescados azules a la plancha o parrilla (sardina, caballa) — la frescura frutal limpia el paladar.
  • Arroces y risottos — especialmente con setas o caza menor.
  • Aperitivo veraniego, bien fresco (10-12 °C) — jamón, aceitunas, tortilla de patata: el uso más popular y agradecido del clarete.

Los claretes que están dando que hablar (últimos premios en España)

En los últimos concursos nacionales e internacionales celebrados en España, la DO Cigales ha vuelto a demostrar que el clarete no es solo tradición, sino también calidad contrastada por catadores expertos:

Vino / BodegaReconocimiento
Sinfo Rosé — Bodegas Sinforiano (Mucientes)Mejor Vino Rosado del Concurso Internacional Bacchus 2025, con Gran Bacchus de Oro.
Torondos Clarete — Bodega Cooperativa CigalesMedallas de oro y plata recientes en Bacchus y CINVE; recuperó la palabra «clarete» en su etiqueta.
Salvueros Rosado / Garnacha Gris — Bodegas SalvuerosOro y plata en los Premios CINVE en ediciones recientes.
Protos Clarete — Bodegas ProtosReconocido habitualmente por guías y tiendas especializadas por su equilibrio entre fruta y frescura.
Lagar del Duque Rosado — Bodegas Lagar del DuqueBacchus de Oro en concursos recientes.

Todos ellos son la prueba de que el clarete de Cigales ha dejado de ser un vino «de pueblo» para convertirse en un estilo reivindicado por sumilleres y concursos internacionales, sin perder ni un gramo de su esencia castellana.

¿Te apetece vivir todo esto en primera persona? Una escapada a la Ruta del Vino Cigales, copa en mano y viñedo alrededor, es la mejor manera de entender por qué este vino resistió mil años de historia. Guárdalo en tu WinePassport y empieza a sumar sellos.